miércoles, 1 de agosto de 2007

POEMA LOCO de Fernando Estevez Griego, 1977 - Uruguay

Qué crepúsculo ovárico puede ser un

sentimiento

perpetuo en el abismo de un gentil

diseminado entre el plasma de pared.



Lleno de máquinas ventosas en la sombra

sendas rojas llenas de mimbre verde

enganchadas a un misil freudiano

sereno, marinero y tropical.



En juncos de ladrillo gris y paspado,

cremas sedientas de ocio y un hueso de

metal,

en camas sin persianas de almidón.



Mariposas aterciopeladas con llamas de

aserrín,

canillas de pan enterradas en un violín,

me muestran influjos de noche y miel,

copas torcidas en sauces mojados,

sin herraduras de broquel.



Pesadas almohadas sin callejones

de pulgas milenarias y pantanosas

me dejan cansado y sin rocas

ahí

en el copo de barniz

me quedo mercenario y dejando el

tiempo peinado de Zen.

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