miércoles 1 de agosto de 2007

Poemas de Fernando Estevez Griego

Ojala de Fernando Estevez Griego



Ojalá

que nunca se

pierdan esos

pequeños instantes,

que me hicieron,

me hacen,

y me harán

amarte,

cada día que pienso en tí.

Fuiste, sos, y serás, uno d´ esos trozos

delicados.... ,

pequeños, frágiles, dulces y alegres,

que viven dentro, muy dentro de mí,

y q´ a veces saco a la luz,

para que me llenen tan solo, de vos,

mis momentos.

El Alma de Naque de Fernando Estevez Griego

El Alma de Naque de Fernando Estevez Griego

El alma de Naque,

habita en las profundidades de su

calendario,

perseguido celosamente,

por la joroba hipotética,

d´un camello Beduino.

Naque tiene en sus días horas interminables,

computadas en tres megagésimas d´Onodión.

Y un antigüo escapulario

prendido a su silla de mimbre,

en las aristas tenues

de su imagen septentrional.

Naque tiene su alma

entre esqueletos de números

buscados insaciablemente,

por hombres de mi planeta.

Tu Tiempo de Fernando Estevez Griego



POEMA IV












Tu tiempo, ya no es mi tiempo,

porque tus horas, ya no son mis horas.

Tu risa y la mía, ya no son una sola,

aunque tu tristeza, aún sigue siendo mía.

Tu mano, ya no se toca,

a cada instante, con mi mano,

porque el espacio que hay entre las dos,

es más grande que la distancia,

que nos separa.

Pero hay entre tú y yo,

un montón de cosas no dichas,

que el tiempo de a poco, hace borrar.

Pero hay más que eso, entre los dos,

hay, un vacío, un gran vacío,

que no podemos llenar.

Porque no estamos dispuestos,

porque estamos cansados, muy cansados,

y, tenemos miedo, mucho miedo,

de seguir siempre en lo mismo.

Porque tus sueños, ya no son mis sueños.

Porque tus verdades, nunca fueron mías.

Porque mis verdades, nunca fueron tuyas.

Porque no nos conocemos.

Porque tú, ya no eres ella.

Porque yo, ya no soy él.

Aforismo de Fernando Estevez Griego

Poema sin Nombre de Fernando Estevez Griego, Uruguay


















Era Dios q' estaba en todas partes

y en tu cuerpo de mujer

se movía bailando

la luna de tu sonrisa.

Busco mi vida entre los instantes que dibujan

los cuerpos de los seres humanos que transitan

mi mente en la sensación de tus días

de tus ojos, y al tiempo q´ te quería

cuando el sentimiento nubla razón...

y te hace un pedazo del sendero d' amor.

Hoy vi a Dios en todas partes y nunca creí en él.

Pero me tomo de la mano y me viajó a todas las cosas.

Me dijo que como hombre era una palabra entre

millones de sonidos.

Que no había nada mas que mi propia Mente.

Hoy estaba manso (ahí, él) en la sonrisa de los pobres

en el aburrimiento de los ricos y en la cumbre de su

poder,

junto a las putas, que hacían de terapeutas sociales.

El era el anciano que toda gran ciudad ignora

y el niño indefenso que nace. ..... Esta ahí, él.

En el dolor de todo agonizante.

Y en la comida imaginada del hambriento.

En el dinero del banquero, en la espada del soldado.

Entre los dados y cubos, en Dali, en Miró y Picasso.

Hoy era un montón de colores que me invadían

sin pedir permiso a mis ojos.

No estaba Benedetti, Onetti, ni Galeano

Sólo Rosa Luna bailando.

Y las estrellas me repetían te quiero tanto, y sin

embargo.

La vida entera era él, y él era todos.

Como si fuera su propio teatro,

era a una vez, el director, la obra, los actores,

...... y el público,

pero más allá estaban las estrellas,

los planetas lejanos y

un montón de basura industrial junto al grito

enmudecido de Ecología d'un adolescente idealista.

¿Te acordás del '68?

Me decía Giussepe Garibaldi con la boina del Che.

Hoy bailé junto a Jesús y Buddha, entre las higueras

y los olivos.

Hoy jugué con Francisco a ser un animal de encierro.

Hoy me volví más payaso q'ayer

y elevé un plegaria por Chaplin.

Pero siempre busqué tus ojos porque la soledad

nos atrapa sin todos ellos

sin nosotros mismos.

Y hacerte de amor es mi misa y sentido,

y decirte:

"te quiero" es mi poema como

un mantra que nace dulce en el pecho.

Pero ya ves,

ha pasado tanto tiempo

y aún t'amo.